Por Qué Despedí a Steve Jobs

25 años después, John Sculley, antiguo director ejecutivo de Apple, explica los motivos que le llevaron a «dar la patada» al genial informático

 
Se cumple un cuarto de siglo desde que se desatara uno de los culebrones más grandes de la historia de la industria tecnológica. El protagonista: Steve Jobs. El antagonista: John Sculley. El resultado: Jobs estuvo apartado de la compañía que él mismo fundó durante doce años, una temporada en la que Apple no consiguió levantar cabeza. Hoy es la firma tecnológica más grande del mundo. Sculley confiesa los motivos que le llevaron a echar a la calle al actual creador del iPad.

Unos jovencísimos Steve Jobs y John Sculley, cuando trabajaban juntos en Apple.

 
John Sculley era un «tiburón» de Pepsi a quien la junta directiva de Apple había llevado a Cupertino como director ejecutivo para supervisar tanto a Jobs como el crecimiento de la compañía -algo similar al papel que tiene Eric Schmidt con los fundadores de Google, Larry Page y Sergey Brin-. Corría el año 1983. Considerado un genio de la comercialización -había inventado la campaña «Pepsi Challenge»-, Sculley llegó a la empresa con el objetivo de luchar contra las bajas ventas de los ordenadores Macintosh y la necesidad de poner orden al caos creativo que Jobs había desatado.
Sculley descubrió pronto que no podía controlar a Jobs y que tendría que dejarle ir. «No he hablado con Steve en 20 años y pico», ha señalado al portal The Daily Beast. «A pesar de que aún hoy no habla conmigo, y creo que nunca lo hará, le tengo una gran admiración». El enfrentamiento entre Sculley y Jobs surgió cuando el ex-directivo de Pepsi lo reemplazó en su papel de supervisor de la división de ordenadores Macintosh, cuyas ventas se habían estancado el año anterior. Así que Sculley y el consejo lo dejaron sólo con un cargo de presidente ceremonial.
Aunque Sculley acepta ahora su responsabilidad en el caso, también cree que la junta directiva de Apple debería haber entendido que era necesario que Jobs siguiera en el cargo. «Mi sensación es que probablemente nunca se hubiese roto la relación entre Steve y yo si hubiéramos tenido diferentes papeles», ha confesado Sculley. «Tal vez debería haber sido él director general y yo debería haber sido el presidente. La visión de futuro es una de las funciones que se esperan de una junta directiva».
«Más sabio y mejor ejecutivo»
Los miembros de aquella junta hace mucho tiempo que dejaron Apple, que ahora cuenta con Al Gore entre sus miembros. Mientras tanto, Jobs disfruta, según el medio inglés, de una oleada de artículos alabando el hito de haber superado a Microsoft como empresa tecnológica mientras crece la expectación ante el inminente lanzamiento de iPhone 4. «Apple está en una posición ventajosa», ha dicho Sculley. «Los mismos principios en los que Steve es ahora tan riguroso son aquellos en los que él mismo caía en aquel entonces. Ahora es mucho más sabio y un mejor ejecutivo».
Restaurado como CEO de Apple en 1997, Jobs es ahora el CEO más respetado del planeta -subió al escenario durante la Apple Worldwide Developers Conference el pasado lunes para presentar el nuevo modelo de iPhone ante un público entregado- mientras que los productos que Jobs ha defendido -iPhone, iPod, y iPad– han revolucionado la industria tecnológica. «Predigo -añade Sculley- que Apple no sólo pasará a Microsoft en capitalización de mercado, sino que va a ir mucho más allá».