Globus, la oficina móvil


Lo que nos faltaba por ver. Conocíamos alternativas para el transporte urbano de todos los tipos, tamaños y formas, desde una moto robótica plegable hasta modernos patinetes eléctricos. Sin embargo, una oficina móvil como Globus quizás sea pasarse de la raya, porque la idea de llevarnos el trabajo allá donde vayamos nos parece espeluznante. Pero para aquellos que no puedan despegarse de sus obligaciones laborales puede que la encuentren adecuada a sus necesidades.

Se trata de una esfera fijada sobre un soporte bajo el que están ocultas las ruedas. Al separar las dos piezas que forman la bola, una despliega una bandeja abatible que se utiliza como mesa para el ordenador portátil o para escribir las anotaciones pertinentes. La otra es un asiento que, pese a su peculiar forma, tiene pinta de ser al menos tan cómodo como los sillones de diseño Comfort Sphere. Sencillo planteamiento, pero con lo básico para funcionar como oficina portátil.

Pero en este punto es donde nos planteamos serias dudas acerca de su viabilidad. Globus carece de motor, así que no te queda otra que empujarlo como si fuese un carrito de la compra. ¿Dónde queda la comodidad y el “trabajar en cualquier parte”, si tenemos que ir a cuestas con un armatoste de 116 x 72 x 90 centímetros? O lo que sería aún más esperpéntico, que otra persona nos empuje a nuestro destino mientras redactamos un informe.

Para los empresarios que suelen viajar de aquí para allá y no pueden separarse de su portátil existen soluciones más sensatas, como el soporte individual Hip Office o el maletín-silla SuiteCase Chair. En cambio, a este invento del diseñador holandés Michiel van der Kley le faltan unos cuantos retoques importantes si pretende convencer a los usuarios.

Vía: Tuvie / tuexperto